
Viernes, 8 de marzo de 2025. Dincat, representante del sector de la discapacidad intelectual y del desarrollo en Cataluña, alerta a la administración pública de que las madres del colectivo se sienten a menudo solas, cansadas e invisibilizadas ante un sistema de cuidados para hijos con dependencia que se basa en el esfuerzo y el desgaste continuo de miles de mujeres en Cataluña, quienes se ven atrapadas en un ciclo de invisibilidad que vulnera sus derechos y las priva del reconocimiento que merecen.
Por ello, en el marco del Día de la Mujer, la federación recuerda que es esencial reconocer el papel fundamental de estas madres en los cuidados y en el desarrollo de sus hijos. Son mujeres que se dedican día a día a cuidar y a ofrecer lo mejor de sí mismas a sus familiares, afrontando necesidades que no entienden de economía, horarios ni gestión de estados de ánimo. Enfrentan, por tanto, un gran desgaste personal y numerosos obstáculos a la hora de conciliar, lo que acaba afectando a todas las áreas de sus vidas (económica, laboral, de salud, social, etc.).
En este sentido, Dincat reclama valentía política para afrontar esta realidad y un cambio profundo en las políticas públicas que haga posible un futuro en el que todas las madres puedan vivir con dignidad, en una sociedad que garantice su derecho a ser mujeres y madres en toda su dimensión, sin quedar reducidas a su rol de cuidadoras.
Por tanto, reivindica ante la administración pública que reconozca el papel fundamental de las madres cuidadoras y mejore el sistema de cuidados, teniendo en cuenta las necesidades reales de las familias. Es esencial ofrecer los apoyos y recursos adecuados para responder al impacto físico y emocional que estas madres sufren, e impulsar políticas públicas que faciliten que estos cuidados no sean considerados exclusivamente una responsabilidad de género.
Además, es necesario incorporar el Servicio de Conciliación Familiar a la Cartera de Derechos Sociales, así como aumentar los apoyos y recursos necesarios para permitir que las madres dispongan de más tiempo para sí mismas. Esto aliviaría las sobrecargas que dificultan mantener una vida familiar normalizada y garantizaría su derecho a no quedar reducidas al rol de cuidadoras.
Es fundamental, asimismo, impulsar políticas laborales que faciliten la conciliación de los cuidados con la vida profesional y familiar, evitando que las madres tengan que renunciar al mercado laboral por sus responsabilidades de cuidado. Además, es necesario actualizar y mejorar el Sistema de Protección Social y las Políticas Fiscales, teniendo en cuenta el sobrecoste económico que sufren las familias con personas dependientes a cargo, un coste que puede abocarlas, en muchos casos, al riesgo de exclusión social por pobreza.
Finalmente, es imprescindible dotar a las entidades del sector de los recursos necesarios para continuar acompañando, orientando y asesorando adecuadamente a todo tipo de familias, tanto en la gestión económica como en la emocional. Es necesario apostar por su participación en grupos de apoyo, por la proximidad y por el respeto a sus intereses.